El Equilibrio Espiritual es Fundamental para estar Saludables

Para cuidar de nuestro organismo no solo debemos alimentarlo con nutrientes básicos para su funcionamiento, sino que también hay que cuidar y completar la triada de equilibrio entre mente, cuerpo y alma. Con respecto al cuerpo, ya sabemos que se le debe suministrar elementos necesarios, pero poco se sabe o se practica acerca de los hábitos o los aspectos para cuidar el alma y garantizar un bienestar emocional integral.

Además de trabajar nuestra mente para que vaya en perfecta armonía con esta relación. Aprende a manejar tu equilibrio espiritual para ser una persona más saludable en todos los aspectos de tu vida.

Sería imposible hablar de salud si no hay un equilibrio o alineación entre nuestros 4 cuerpos básicos: Mental, físico, emocional y espiritual. La parte mental se alimenta del conocimiento, el emocional de la raíz energética basadas en la tristeza, la ira, el miedo y la alegría; el cuerpo físico por su parte se nutre de la comida y el ejercicio, y el espiritual del amor.

Los alimentos o nutrientes de estos 4 elementos, deben estar perfectamente integrados en un solo aspecto: la energía. Todos somos energía, incluido todo lo que nos rodea, y es precisamente esto lo que debemos administrar correctamente en cada uno de nosotros para concebir una salud integral y holística.

Si cualquier de estos está en desarmonía, automáticamente los demás también. Este desequilibrio se traduce en enfermedad porque es la respuesta fisiológica a nuestra desalineación interna.

El amor y el miedo

Estas dos son fuerzas inmensas que a la vez coexisten en nosotros de forma permanente. Tanto el amor como el miedo son poderes enormes. Por una parte el miedo paraliza, y el amor dinamiza. Estos afectan completamente nuestro estado interno, nuestro comportamiento y nuestros pensamientos acerca de todo.

Si por ejemplo tu motor central es el miedo, tus pensamientos tendrán energía negativa y estará marcado por lo que se conoce como el “AJI emocional”: Asumimos primero, luego jugamos y después interpretamos de forma inconsciente.

¿Juicio o autojuicio?

equilibrio

Los pensamientos de juicio y autojuicio nos hacen sentir y proyectarnos como jueces siempre en la búsqueda de culpables y de errores. Lo cual muchas veces son conductas aprendidas desde pequeños que no son beneficiosos para nuestro bienestar emocional ni para rodearnos de personas que no lo practican.

Es importante autoevaluarnos de forma constructiva en la búsqueda de elementos que nos fortalezcan y con los cuales podamos desarrollar al máximo las habilidades que tenemos como potencial ante todas las dificultades y retos que afrontemos, pero cuidado con ser jueces implacables que no nos deja avanzar.

El amor y el ego

El ego no es ni bueno ni malo, solo busca evitarnos lo que éste considera representa un sufrimiento. Pero el amor piensa muy diferente.

En la mente de la persona cuyo motor sea el amor, estará llena de luz y energía positiva. No asume, no juzga, no interpreta. Observa y siente de manera objetiva y científica, utilizando en pleno los 5 sentidos para estar “en el aquí en el ahora”. Esto genera un enfoque en lo que sucede a cada momento y actuando en pro de esto y de su ser.

Practica el amor en cada aspecto de tu vida para que hasta el mayor sufrimiento sea una oportunidad de crecer. Fortalécete y encuentra el alimento del amor en tu vida. Este comportamiento no castiga, sino más bien enseña desde la firmeza y la serenidad.

Por último solo debes revisar cada uno de tus excesos en estos puntos para descubrir los niveles de salud que contemplas. Estos nos hablan de algo dentro de nosotros mismos que no queremos mirar ni aceptar. Así que abrázate examínate y suelta tus juicios hacia ti mismo. Empieza a crear una relación saludable contigo y con tus cuerpos holísticos. Todo esto se te manifestará en salud y bienestar.

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